jueves, 22 de abril de 2010

Marketing de experiencias ¿Por qué?

Se han complejizado las estructuras. Un producto se ha transformado en varios productos con aplicaciones distintas. La multitud de aplicaciones ha ofrecido la posibilidad de crear servicios. Las cadenas de producción, de gestión, de administración y de distribución crecen a medida que las personas son capaces de imaginar y producir lo que imaginan.

De la misma forma crece la competencia y el esfuerzo por encontrar la diferencia, y esta búsqueda marca la existencia de todos los que tienen un puesto en el mercado.

Encontrar la diferencia ¡Cuánto esfuerzo! Pero, la diferencia no está tan lejos.

Por el momento, los esfuerzos se han apoyado en la explicación. En el contar, creando monólogos eternos, que los demás pueden o no creer y que incluso se pueden deshacer en certezas en, poco más, de milésimas de segundo, simplemente, porque nos ayudasteis a comprender que había que experimentar, probar y comparar para poder elegir.

Sabemos que la experiencia de una marca es imprescindible. Entender que una marca tiene un carácter emocional, es el siguiente paso y es lo que en realidad marca la diferencia que tanto se está buscando.

Contar es el primer paso, dialogar es el segundo para terminar paseando juntos compartiendo experiencias.

No soy arte y marketing de experiencias, no soy servicios de valor añadido como mi consultoría o mi asesoría. Soy un equipo que habla el mismo lenguaje, que proyecta ideas y las pone en pie. Un equipo que crea estructuras de producción, gestión, de administración, de distribución que se mueve al ritmo de muchas personas que piensan y resuelven. Que generan un código común, unas metas, una ideología de grupo. Que genera una ética y que se apoya para conseguir objetivos. Como, sin embargo, y ahora que lo pienso, yo también, soy arte y soy marketing de experiencias hoy me muevo lentamente por el lenguaje técnico para rodear el lenguaje poético, paseo por la musicalidad del texto y desemboco en tu mente conceptual, bajando despacio hasta el centro mismo de tus tripas, rozando levemente tu corazón. Dejo el punto y aparte para sostener la cualidad de acariciar tu piel, descanso en tu oído y en un susurro, te sugiero, que es muy probable que podamos crear espacios comunes que nos beneficien a ambos.

Como no eres producto, ni servicios de valor añadido. Como eres un equipo que habla el mismo lenguaje, que proyecta ideas y las pone en pie. Un equipo que crea estructuras de producción, gestión, de administración y distribución que se mueve al ritmo de muchas personas que piensan y resuelven. Que generan un código común, unas metas, una ideología de grupo. Que genera una ética y que se apoya para conseguir objetivos. Y como también recuerdo que eres producto y servicios de valor añadido, te sugiero el esfuerzo porque si logras ser consciente, del carácter emocional de tu marca, estás viendo tu mayor y más valiosa diferencia. Y con toda seguridad, nos encontraremos charlando animadamente en la plaza imaginando miles de experiencias para compartir.
Y entonces, llegó un juglar.

¿Por qué? PORQUE LO NECESITAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario