miércoles, 12 de mayo de 2010

¿Cómo?

¿Cómo?

No es una pregunta es una invitación a la acción. Es el santo grial. Es la pregunta que nos hace salir de nuestras madrigueras, saltar al proscenio, ejecutar bailes perfectos, hilar correctos discursos, la que nos invita a la lucha, a la batalla, al descanso. La que mueve porque es la misma esencia del juego. La que nos convierte en protagonistas haciendo que el cañón de luz caiga encima de nuestro espacio captando la atención. Un como no deja impasible ni a la más débil construcción física o emocional. Un como destruye a la pereza, al miedo, a la impotencia. Despierta nuestros sentidos, levanta el ánimo te vuelve invencible. Rescata del fondo de nuestras mentes la percepción de poder. Te obliga y cambia tu ambiente. Un como genera el mismo camino que transitas a placer en pos de tu objetivo. Te llena de certezas y te rescata de la indolencia y la queja. El como destella en el aire como un sinfín de elecciones donde las esperanzas se cuelan. Te convierte en gato, en águila, en león o en pantera, en oso, en cigüeña, en lobo, en susurros, en suaves perfumes, en gota que de forma insistente cae del grifo roto, en tierra y en piedra. El como se hace subir a una alfombra voladora y hacer transbordo a un submarino de color violeta.

Ven conmigo al proscenio. Le dice el juglar al conejo.
Párate aquí y recuerda preguntas, todas las que quieras pero olvida el ¿cómo?
El juglar toma el café y espera pero el conejo no mueve ni un pelo.
¿Cómo? Grita de pronto.
Y el conejo, salta y baila. Descorcha una copa de Cava y ríe a mandíbula batiente, mientras esconde una navaja en el florero.


Hay comos que se desbocan en fantásticos. Otros en sórdidos encuentros. Unos rojos, azules, negros que se diluyen al pastel. Huelen a óleo o a chocolate caliente. Suena en clave del sol. Se muestran vulgares, ácidos o exquisitos en extremos. Otros son prepotentes, mentirosos pero honestos. Se arrastran por la alegría y saltan hasta clave de fa para caer en mares de cemento. Viajan por las células del ser más horripilante y aparecen en los lugares más extremos, convirtiendo en el camino, a ese ser, en un ángel excelso.

Busca un experto en comos, conviértete y convierte a todo el que trabaje contigo en uno de ellos . Le dice el juglar al conejo.


Juglar arrastra a conejo por pasillos oscuros llenos de fantásticos personajes de cuento que embellecen el lugar con la luz de miles de lentejuelas.


Salas en ensayo. Pequeños laboratorios alquímicos que pertenecen a equipos grandes de alto rendimiento y donde se transforma todo en creatividad.
Si quieres vender tus zanahorias debes convertirte en el mismo ¿cómo?

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