martes, 25 de mayo de 2010

¿Dónde?

¿Dónde?

El donde manifiesta el perfecto uso del equilibrio. No es un pregunta simple pero tampoco es una pregunta compleja. Es la respuesta la determina las direcciones y estrategias. El donde explica nuestras madrigueras y nos cuenta como y cuando me acercaré al resto de madrigueras. El donde es el espacio donde se desarrollará tu movimiento. El inicio de la acción. El territorio donde vives y viven otros. Viene de lo viejo, te manejas con él en el presente y marca las líneas de tu futuro. Despliega , para ti, tu propio espectáculo y el espectáculo del otro. Marca distancias concretas donde inventas el transporte adecuado para pasar aquella otra vereda, levantar la verja situada a la izquierda del sendero y tomar cafés con tu vecino. Es una llave que sólo abre puertas, que abre ojos, que abre oídos, tactos, olfatos, gustos y hasta tu sexto sentido. Remienda escobas de brujas, arregla ruedas y teléfonos. Despliega, millones de mapas donde trazar tus aventuras. Dibuja de un aquí a una allí, aunque estés a dos pasos de tu sueño. Es el dueño y señor de la utopías y también, de los pequeños encuentros. Dueño y señor de tus pasos hacia adelante y de los que das en retroceso. Sube las escaleras de tu yo más perfecto y baja, contigo, al más dantesco infierno.

¡Valla! conejo. Vives, pero no vives sólo.

Hay dondes tenebrosos y dondes soberbios. Los hay deseosos y avispados. Tristes y lúgubres que miran dondes perfectos con ojos bañados en lágrimas de miles de desconsuelos. Dondes que nacen del hambre o del amor más espléndido. Dondes que salen de cuevas o grandes mansiones. Dondes aventureros, arriesgados, listos o apocados. Dondes apagados, tímidos o exuberantes. Los dondes siempre corren detrás de un anhelo.

Los dondes te hacen correr conejo. Tienes que encontrar un visionario de dondes o convertirte en uno de ellos.
Escucha conejo. Actor acaba de descubrir su donde perfecto.

Actor vuelve a llevar su mano al pecho, mientras mira distraído la fotografía en el estante de la esquina. Sirve el té. !Observa! como tiembla su mano al apartarla de la taza cuando ella acerca la suya. Mira, conejo como cierra sus ojos sin que ella le vea y sacude la cabeza en un no imperceptible. Actor acaba de descubrir su donde. ¡Fíjate! en sus ojos, parecen ascuas cuando vuelve a abrirlos. Ahora sabe perfectamente a que distancia está ella. Ahora, conejo, es el momento. Llegará más tarde o más tempranos pero ahora sabes que sucederá lo que tanto esperas. Le dirá que la ama. Tenemos tiempo para gozar del despliegue de direcciones y acciones que tomará actor para llegar a donde está ella.

Si quieres vender tus zanahorias necesitarás tener control absoluto de tus dondes y de los dondes de todos, los demás.

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