jueves, 1 de julio de 2010

Liverpool Street Station




Liverpool Street Station Janury 2009, perfecta acción efímera de interacción total que se consigue a través de una adecuada selección de piezas musicales reconocibles, aceptadas ya de antemano por éxito conseguido que se suceden a un ritmo trepidante. Correcta utilización del espacio físico sincronizado con el ritmo musical y de entrada a la acción del baile de los bailarines infiltrados.

Uno de los secretos de una interacción total es la caracterización de los infiltrados, la caracterización para lograr esa implicación del público asistente no es sólo el parecer un pasajero más. Es preciso, tener una idea concreta de los pasajeros que habitualmente pasan a esa hora por el entorno y ofrecer entre los infiltrados, personajes con los que se puedan identificar - empatizar a un primer golpe de vista. La decisión de tomar parte en una acción determinada, no es del todo impulsiva, pasa de entrada en el usuario por cotejar, primero, si otros iguales a él la toman.

El golpe de efecto final, con un cierre automático donde los infiltrados, de forma simple y al mismo ritmo rápido en que sucedió la acción, desaparecen entre la rutina de la estación es el broche que dejará huella indeleble de sorpresa, de sueño y dará que hablar de la experiencia como algo fantástico, agradable y divertido abriendo la expectativa y mantiendo el efecto de espera de forma constante en quienes tuvieron la suerte de estar. El boca oreja, adquiere una efectividad máxima con esta decisión.

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