viernes, 20 de agosto de 2010

Arte y Marketing perfecta combinación para eventos

Bodegón: Bodegón con cebollas
(1895-1900), de Paul Cézanne.




De resultados óptimos a obtener resultados perfectos.


Recuerda hablar con Arte y no con uno que ande disfrazado y jugando a que es un artista cualquiera.

Todos los que ven de fuera a Arte creen conocer a los artistas. Son aquellos que visten de estridentes formas y colores. Que se mueven amplificando el espacio con movimientos bellos y controlados. Son los que emiten discursos llenos de chispa, de bellas palabras que usan requiebros de alegres sonidos. Los que se enfadan argumentando todo lo que no entendemos. Se muestran algo excéntricos y aparentan tener cambios de humor que te hace catalogarlos como si tuvieran alguna enfermedad que oliera a bipolaridad. Grandes, bellos, hermosos pero algo superficiales que hablan de nubes y lunas que nadie conoce pero que a todos gusta. Brillos de estridente locura.

Todos conocen al artista en escena y hay muchos artistas que salen a escena: Hay artistas que se aman a si mismos en el arte. Los hay que buscan comida sin querer trabajarla. Hay artistas que controlan a la perfección su técnica pero que son incapaces de explicarla fuera. Artistas que conocen muchas técnicas que cuentan a medias temiendo la copia y la pérdida. Los que hablan sin medida de trucos envolviéndolos en mágicas telas de miles de lentejuelas y ocultan la técnica. Los que se escudan en sentimientos y elucubraciones mentales complejas para no contar lo que ni siquiera saben que saben. Y están los artistas que teniendo imagen de escena, controlan la diferencia entre un espacio escénico y la vida real como campo para ser útiles a todos.

¿Quien reconoce a un artista en el laboratorio? suelen ser serios, excesivamente serios y preocupados. No se visten de gala para componer un cuadro. Aunque siempre mantienen algo que les diferencia en un detalle cualquiera que muestra que son conscientes de su personalidad verdadera. Duros como piedras, tenaces hasta la muerte, incorregibles en la búsqueda de la perfección hasta que la encuentran. Tienen pinta de artesanos y trabajan de sol a sol aunque les duela el alma. Hablan verdades y ocultan verdades que consideran que dolerán hasta que llegue el momento de hablarlas sin que duelan. Dicen verdades aunque duelan. Es divertido y siempre muestra argumentos que sostienen lo lúdico hasta las últimas consecuencias.

Pasar de hacer eventos óptimos para llegar a hacerlos perfectos requiere el esfuerzo de buscar a estos sujetos, encontrarlos y cuidarlos para que nos den lo mejor.

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