martes, 10 de agosto de 2010

Qué es Branding y porqué usarlo.

Branding la transformación de un concepto empresarial a un concepto de marca

Una marca permite lanzar productos a un coste menor, ofrece la posibilidad de gestionar y desarrollar estrategias a largo plazo con menor esfuerzo porque seguir el camino de una buena estructura dramática llena de bollas de seguimiento y porque las historias pueden no tener finales cortos, abriendo posibilidades a miles de nuevos juegos. Una marca fortalecida y de gran posicionamiento no tiene más que seguir la senda que abre en un solo momento. Su historia, como todas las historias fluctúa y se mueve sin perder el núcleo que la creó inicialmente por la serie de conceptos asociados mental y emocionalmente que ya se le atribuyen. Porque el juego invita a la acción, la acción requiere interacción y la interacción aumenta la efectividad de una buena comunicación. Transformar un concepto empresarial a un concepto de marca ofrece ventajas con respecto a la competencia en el sector, entre más fuerte sea la marca, menos perseguible en cuestión de precios y más lejos, posiciona de la competencia, facilita la captación de nuevos clientes y empleados de valor y los fideliza a todos. Ayuda a detectar las necesidades ofreciendo soluciones, eleva los ingresos, mantiene fuerte el concepto de negocio y resulta más cómodo soportar los espacios que se abren, de forma cíclica, en los mercados y que llamamos crisis.

El valor de la diferencia revierte en activos de uso para cualquier empresa, da igual que sea grande o pequeña, mediana o estrecha tener un buen capital de marca ofrece rendimientos tangibles y ventajas evidentes con la competencia. Este valor proviene de los pozos emocionales y mentales que quedan en el usuario en la relación que establezca con la marca, si el cúmulo, se organiza en una estructura lógica que contenga identificación, imagen asociativa, vivencia de experiencias compartidas, diálogo interactivo enriquecedor la experiencia será satisfactoria. El capital de marca se puede medir teniendo en cuenta los marcadores de Asociaciones de Marca que son el paquete que integran agrupaciones de signos y significados diversos, ideas, formas de vida, cultura y valores asociados a ella. Notoriedad de la Marca que define como es reconocida y recordada por encima de la competencia. Calidad que se percibe y que se le atribuye. Y Lealtad de la marca o la fuerza con la que los consumidores le son fiel. Tener una buena cuota de acumulados en estas cuentas permite que a vista de miradas externas el negocio tenga ventajas de alta competitividad en un mercado que espera soluciones y posibilidades de inversión o aval.

Si los consumidores creen y confían, la probabilidad de que elijan nuestra marca se vuelve inmensa.

Si se percibe, se adivina o se intenta prevenir el cansancio de una audiencia que no atiende a mensajes cortos, disgregados de un contexto que mueren cuando acaba la campaña publicitaria en la que se ha invertido, obligándonos mañana, a volver a iniciar todo el esfuerzo: tener una nueva idea. Organizar, de nuevo, todo el lanzamiento. Volver a desembolsar sabiendo que en breve volverá todo a empezar. La opción, pasa, por elegir conceptos de estrategia mucho más duraderos.

Si se percibe, se adivina o se intenta prevenir que, aprovechando el momento de vivencia en eventos, nuestra influencia no va más allá, de una pequeña nota de empatía provocada por un conato de sugestión, que mañana, al contacto con el bagaje que trae el interlocutor y no previendo el diálogo interno que sucederá, sin duda alguna, una vez se halla tomado el coche que te llevará a casa, nos ofrezca resultados resultados de dispersión de los esfuerzos y no logremos dar rentabilidad a nuestra inversión es preciso elegir conceptos de estrategia más permanente.

Si queremos que los elementos empresariales que manejan la comunicación con el usuario estén preparados para transmitir correctamente los mensajes de la marca se vuelve imprescindible dotar a las actividades de formación de la correcta imagen del mensaje, potenciar las habilidades de comunicación del concepto de marca en los empleados y facilitar los entornos de experiencia compartida que repercutan en una perfecta comunicación desarrollando conceptos de estrategia más imperecedera, constante y permanente.

Entonces el Branding se mostrará como una respuesta a la pregunta que el consumidor se hace al tomar decisiones ¿Por qué estoy eligiendo este producto y este servicio en lugar de cualquier otro, que contiene las mismas características y la misma calidad.

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