martes, 2 de noviembre de 2010

Branding. Escucha y diálogo interactivo

Si el interés de un modelo de negocio es la de permanecer en el mercado, sin duda, ha de llegar a plantearse que la única forma de lograr este objetivo, es la de conseguir estructurarse de la manera más adecuada que le permita obtener un mayor nivel de escucha y ámbitos para el desarrollo del diálogo interactivo desarrollando una implantación de Branding coherente.

"Sólo a través de lograr estos propósitos, la vinculación positiva con la marca, se vuelve posible y ésta conseguirá un Valor Reputacional aceptable que le de solidez a su posición en el mercado porque la realidad impuesta en la adquisición de formatos de relación más estabilizada, implica un nivel de profundización y una mayor calidad de comunicación entre ambas partes".

Branding es la consecuencia directa de un abuso indiscriminado de acciones que emiten discursos sin esperar más respuestas que la de ser acatados o la de convertirse en servidores sumisos de necesidades que adivinas o creas, en una era donde la comunicación fluye a una infinita velocidad y donde la individualidad empieza a ser tan manifiesta que todas las acciones pueden ser observadas y vistas dejando constancia de las contradicciones existentes entre ellas. La característica implícita en branding es la capacidad de asumir que, la necesidad de permanencia en el mercado, implica, sin remisión, una profundización en las relaciones que tenemos y que preveamos vamos a llegar a tener. El branding se manifiesta como la cualidad que precisa más escucha para construir un diálogo interactivo que olvida a la imposición, aunque esta llegue disfrazada de sugerencia hipnótica, como la herramienta dominante que construye toda la estructura de un modelo de negocio. El branding, aparece como una solución a una lectura aún simplista que sigue invitando a la relación por medio de la imposición, que sigue utilizando sus herramientas en forma de arengas o en una laxa actitud de servilismo que busca igualdades en grupos, que yo no pueden ser contemplados más que como individualidades cada vez más diferenciadas unas de otras y además, tienen un poder de influencia en otras individualidades y grupos mucho mayor que el que el modelo de negocio, por lejanía y poca vinculación, tiene en ellos.

Acostumbrados a ganar a través de los imperativos,a través las sugerentes palabras e imágenes que intentan convencer, construida toda la estructura y las infraestructuras en función de ese tipo de acciones y decididos a permanecer,en vez de efectuar una simple salida por el foro, justo cuando el reloj de las campanadas a las 00:00, deberemos asumir ciertas dosis de compromiso para potenciar las relaciones que hallamos establecido en el primer encuentro. También podemos comportarnos con Don Juan Tenorio y salir a miles de encuentros con miles de fugas a las 00:00 pero, si bien antes, era muy difícil que nuestras conquistas hablaran entre ellas y comunicaran a otros nuestras estrategias, hoy esta condición ha muerto y lo que encontramos en un paisaje completo de personas que desconfían hasta del más mínimo gesto y que están predispuestas de manera evidente a hablar para no permitir que lo que me sucedió a mi, te suceda a ti.

El branding se puede implementar, pero el branding por si mismo tiende a un cambio radical en todas las estructuras e infraestructuras que conocemos, cambio que puede ser a corto, medio o largo plazo pero que una vez comprobados los beneficios que ofrece, terminará quedándose hasta que una nueva evolución en las formas de relacionarnos aparezca. Por el momento, exige que se puedan asumir los cambios que la sociedad que compone el mercado, está componiendo y que no dejaran más opción que adoptar medidas que lleven a una escucha y un diálogo interactivo de mayor calidad.

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