viernes, 26 de noviembre de 2010

El Branding es un proceso necesario

Le Bal au Moulin de la Galette, Museo de Orsay,París.

Soy consciente de que mi deseo de permanencia en el mercado no da con buenas opciones en las prácticas de gran cazador que he mantenido hasta ahora, no resultan de gran efectividad, cuando veo que el campo está repleto de cazadores y que las piezas se han construido un un gran potencial de experiencias que les ayuda a reflexionar y a tomar decisiones con mucha más rapidez. Además, de agenciarse de herramientas de comunicación precisas que las ayuda a detectar mi presencia y a desarticular una a una todas las estrategias que antes me resultaban beneficiosas.

Resulta que también empiezo a estar cansado de sostener siempre ese estado de vital alerta que desarrolla un alto grado de desconfianza en mi y que despierta la misma respuesta en todos con los que me relaciono. Sufro de insistentes jaquecas por el contenido, cada vez más frecuente de críticas y quejas que destacan una a una todas las incongruencias de mis estrategias. Y siento, en piel, la ruptura cada vez más evidente de los formatos de éxito en mis relaciones.

Soy capaz de recordar que mis inicios partieron de un grado máximo de escucha, en un mercado, que también andaba cansado de procedimientos que empezaban a quedar obsoletos, porque el consumidor ya no estaba dispuesto a dejarse direccionar a base de gritos y de repeticiones. Recuerdo haber emprendido la contra ofensiva señalando que el tono debía ser menos agresivo y que la empresa debía ponerse al servicio de la necesidad en vez de intentar, de forma constante crearla. Le quité protagonismo al departamento de ventas, hice protagonista a Marketing. Eliminé políticas de contratación obsoletas porque era consciente de que los empleados estaban siempre al borde de la queja grupal, instauré procedimientos de RRHH alentando a la productividad por medio de la motivación y reconozco que relegué a un segundo plano las políticas del miedo pero soy consciente de que no volverán aguas calmas, más que por otro cambio, como sucedió entonces porque llevo demasiado tiempo jugando pero no escuchando que es y donde están realmente las piezas que componen toda mi estructura. Veo empleados que son capaces de tumbar mi modelo de negocio al suelo por unos incentivos cualquiera. Y veo clientes cada vez más dispuestos a dejar claro que siente que les engaño para pasar a la negociación cruel, sin importarles ni las personas que tengo a mi cargo, ni los esfuerzos por hacer y diseñar productos y servicios de calidad.

Así que es el momento de volver a la escucha y encontrar las nuevas fórmulas que provocaran éxitos en estos paisajes que ya se adivinan nuevos.

Es el momento de comenzar a implementar cambios
Si el interés de un modelo de negocio es la de permanecer en el mercado, sin duda, ha de llegar a plantearse que la única forma de lograr este objetivo, es la de conseguir estructurarse de la manera más adecuada que le permita obtener un mayor nivel de escucha y ámbitos para el desarrollo del diálogo interactivo.

Sólo a través de lograr estos propósitos, la vinculación positiva con la marca, se vuelve posible y ésta conseguirá un Valor Reputacional aceptable que le de solidez a su posición en el mercado porque la realidad impuesta en la adquisición de formatos de relación más estabilizada, implica un nivel de profundización y una mayor calidad de comunicación entre ambas partes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario