lunes, 22 de noviembre de 2010

Estrategias para diseño de eventos con Marketing de experiencias

Estrategias para diseñar eventos con Marketing de Experiencias


El Marketing de experiencias en eventos, obliga a la creación de aventuras para compartir y para conseguir un diseño correcto, es preciso:

  • No dejar en manos del becario desesperado por hacer méritos el "marrón" de la organización de estas acciones.

No es la persona adecuada a la que encargar la tarea complicada de supervisar la creación de aventuras de marca, la que aún no tiene datos precisos de la esencia de los detalles de la historia, las formas, políticas y procedimientos por los cuales se han superado obstáculos y conseguido magníficos resultados o estrepitosos fracasos y los vericuetos emocionales que se han construido. Y no resulta útil una persona demasiado preocupada por contentar a quien ni siquiera conoce o bien por el poco tiempo que lleva en la empresa o bien, porque su labor diaria no le permite tener acceso a información de tal precisión.

Dejando nota, además, de la apreciación de que si se ve la construcción de estas acciones como algo secundario y de poco valor, en realidad, se está desperdiciando el tiempo, los esfuerzos, el trabajo y sobretodo la inversión que se va a hacer en ellos, lo que muestra una clara visión de no cumplimento con la premisa de que se necesita ser marca.

  • El interlocutor en la empresa que debe encargarse de esta tarea, debe tener criterios válidos y no solo su gusto personal para hacer la elección de los elementos de los que se va a disponer.

La construcción de un evento tipo para un modelo de negocio que traslada solo imagen corporativa, casi no requiere de la asesoría de agencias de eventos. Estas agencias son contratadas para evitar trabajo extra y aportan ciertos conocimientos básicos de protocolos, algunos criterios de ordenación artística y se les termina atribuyendo ciertas dosis de gusto o glamur, que a duras penas se logra trasladar y que se constituye casi el único punto de negociación en estos casos.

La construcción de un evento estratégico, no la resuelve el gusto personal, por muy elaborado que este sea. La construcción de un evento estratégico exige la posesión de una visión que pueda contemplar los elementos como herramientas de las cuales hay que conocer el potencial que pueden ofrecer para poder elaborar una acción correcta en colaboración estrecha con los profesionales que se hallan designado.

  • El interlocutor debe tener constancia y estar preparado para transmitir conceptos de Marca a todos los niveles y está obligado a tener un plan con objetivos estratégicos coherentes.

Sin este plan y estos objetivos preconcebidos de antemano, la posibilidad de crear un evento estratégico es nula y sólo en casos donde la agencia tiene una clara, estudiada y perfeccionada técnica de diseño con herramientas artísticas, se puede dar el salto, que siempre será pequeño, a una personalización correcta y adecuada.

Si la empresa no tiene una clara vocación por ser marca, los eventos que organizará serán siempre tipo o comunes. No existe el diseño de eventos estratégicos que no demande información de conceptos, se nutra de grandes contenidos que deben estar dispuestos para ello y se manifieste a través de mensajes que están claramente diseñados con un propósito concreto.

  • El interlocutor debe tener una base de asesores en eventos que puedan convertirse en colaboradores dispuestos a trabajar por conseguir los propósitos establecidos

Y no una base de datos de agencias que ofrezcan cosas más o menos vistosas, más o menos caras, más o menos de calidad. Que hallan sido, más o menos recomendados, o que sean más o menos en todo, menos en

"la capacidad de convertir un elemento en apariencia decorativo en algo de verdadera utilidad con coherencia de principio a fin de toda una estructura direccionada hacia la consecución de los objetivos de la marca"

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