jueves, 27 de enero de 2011

¿Es posible que el arte aporte valor en el diseño de Marcas?

El genio creativo Charlie Chaplin uno de los fundadores de la United Artists, con Jackie Coogan en El chico


De su objetivo por convertirte en fans el artista entrena cualidades de vital importancia en el diálogo interactivo y convierte su estrategia de escucha en un sin fin de estrategias que hacen promesas que cumplirá sin falta.

Los equipos artísticos parten de un mensaje que les obliga a buscar un discurso que lo explique, a diferencia de la Imagen corporativa, la necesidad de explicación va más allá que el solo deseo de inferir vendiendo una propuesta.

El discurso o voz única de la Imagen Corporativa se repliega sobre si misma buscando solo lo que convence olvidando que esa voz ejecuta acciones que contradicen todo lo que dice, sus estrategias consisten en establecer un conjunto de mediciones en las que es la cantidad de quejas las que obligaran a fingir, de forma constante, que las contradicciones son fruto de la casualidad y que la única solución es la de seguir emitiendo el discurso de forma repetitiva a pesar de que las relación amenaza con una ruptura fulminante, donde el empleado se muestra como el único culpable porque termina creyendo que la mínima diferencia que permite una corporación, con toda seguridad, es la causa del fatal desenlace, mientras la junta directiva oculta, escondida y olvidada del cliente solo es capaz de ejecutar control sobre un discurso cada vez más manido y traído de los pelos que pierde argumentos en cada encuentro con su cliente. El único pensamiento que emite en la despedida es el de lo único que necesito es que no entre más competencia en el mercado para obligar al cliente pasados unos años a volver al redil de un mensaje cada vez más viejo, arcaico y obsoleto. Sin tener el cuenta, que todo sistema trae consigo la semilla de su propia destrucción, sin embargo, la Imagen Corporativa abre mercados que traen más competencia y permiten la posibilidad al empleado y al cliente de hacer más comparaciones, donde siempre terminará perdiendo.

Los equipos artísticos evolucionan el discurso y ofrecen herramientas de gran valor de utilidad a modelos de negocio que quieren transitar a conceptos de Marcas

Mientras, toda esta maraña de incongruencias que pueden ser leídas suceden en entornos de empresas, los equipos artísticos evolucionan el discurso hasta ser totalmente conscientes de que este discurso debe convertirse en una estructura móvil capaz de trasladar no solo signos, sino que la trabajan, sin descanso para convertir esos signos en canales que llevan contenidos cada vez más complejos. De forma consciente, también admiten que sus piezas o valor funcional, se desenvuelve y vive en un entorno que se da en llamar convención escénica donde la realidad siempre supera a la ficción y donde, sin embargo, la ficción difícilmente será reconocible si no eres capaz de trasladarla con el máximo de coherencia de principio a fin.

En la conciencia total de que el discurso debe ser puesto a prueba en un diálogo sutil, dibujado con texto, partituras de movimiento, gestos y acciones y en contacto directo con el público les traerá, sin duda alguna, infinidad de contradicciones les permite asumir procesos de comunicación complejos, y les obliga a acercarse a su público cuidando al máximo, el mínimo detalle que trae cada miembro o empleado que toca su valor Funcional logrando cotas de cercanía con el público o cliente, mientras que la Imagen Corporativa se esfuerza en esconderse sola, la Imagen de Marca, asumiendo el proceso de interacción en el que se encuentra su discurso se esfuerza en transitar, consciente o no, por los caminos que ya los artistas abrieron en épocas donde eligieron entre morir cuando entregas tu producto o permanecer en el mercado con el deseo, de que esta permanencia pueda convertirse incluso en eterna revalorizándose a cada paso, mientras que la voz única, percibe que su olvido es siempre inminente.

Interaccionar en entornos que ya no controla con su discurso único la Imagen Corporativa e Innovar en eventos para convertirlos en estratégicos cuidando con ellos el Branding es la misión si el objetivo es el de permanecer en el mercado

En todos y cada uno de los puntos de encuentro con su público, el equipo artístico es consciente de que está defendiendo su pieza, su imagen de marca o personaje público y se obliga a trasladar, en cualquier circunstancia, buscando los canales que le permitan un mayor conato de cercanía con su público en contradicción con las acciones que ejecuta la Imagen Corporativa que solo busca canales donde la réplica a su discurso se produzca lejos de su presencia y mientras la Imagen de Marca asume el deseo de permanecer y asume las directrices y parámetros ya abiertos por los equipos artísticos para permanecer en estos momentos donde los sistemas de comunicación dibujan una era de la comunicación que construye un entorno más democratizado.

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