jueves, 13 de enero de 2011

¿Puede ser que el arte aporte valor al diseño de Marcas?

lo,Atomicus Dalí, fotografía de 1948 de Philippe Halsman, donde explora la idea de la suspensión, representando tres gatos que vuelan, un cubo de agua lanzada y Salvador Dalí en el aire.



Comprendiendo el valor que tiene el arte en la construcción de conceptos de Marcas


"El arte estima el Valor Funcional de lo que crea, en un grado infinitamente mayor al que estiman, para si mismos, los modelos de negocio y conoce las formas en las que el cliente puede ser transformado en fans de su individualidad artística y su producto".

La razón última y casi única que tienen los equipos artísticos para realizar esfuerzos se circunscribe a la construcción de un Valor Funcional que contenga todas las justificaciones que crearan un Valor Emocional correcto que les permita establecer diálogos productivos con los que determinar, con absoluta claridad el Valor de Responsabilidad Social que deben imprimir en todas y cada una de las acciones que ejecutan. En sus piezas todo tiene un porqué y un para qué muy claro y definido lo que les permite complejizar estructuras y trabajar cualquier elemento como un signo que, elegido de forma totalmente consciente tenderá a rellenar espacios de significados que abarquen al máximo del imaginarum del público que asiste. Sus discursos están construidos en base al diálogo posterior que la pieza tendrá cuando sea vista y nunca pierden la intencionalidad que les acercará a conseguir sus objetivos.

Los procesos de montaje de piezas son un ejemplo, de sus amplias miras, ni siquiera el personal que se desempeña con una tarea mínima se permite el lujo de no conocer al mínimo detalle todos los entresijos del trabajo que ejecuta y nunca dudará de en que momento justo, pase lo que pase, tendrá que tomar acción en función del objetivo grupal. Sin esta cualidad de conocimiento del mínimo detalle en una perfecta composición de todo el engranaje más una perfecta adecuación a su tarea y una percepción de ella como de gran valor y de inexcusable ejecución a la perfección no pueden extraer unas habilidades únicas para resolver problemas in situ y a tiempo real en el diálogo que se establecerá y por el cual despliegan el máximo potencial.

Sus piezas te podrán gustar o no, pero contienen una cualidad de mimo perfecto que construye teniendo en cuenta el detalle individual y la ejecución de este y toda la acción que exige cumplir con el objetivo del grupo.

Cuando un artista vende emoción, sentimiento, sueño, glamour, imagen es del todo consciente de que con ello está creando su Valor Emocional. Cuando un artista reclama para si una forma única de expresión sabe que está reclamando la vinculación, la identificación y su propia diferencia.

Cuando un artista o equipo artístico construye, lo hace, sin dar consideración alguna a la necesidad de pertenencia a un grupo determinado, deja de cumplir con las espectativas que son impuestas y lucha a brazo partido por encontrar la diferencia como única fórmula que les permitirá, sin duda alguna, obtener la cualidad del éxito de la pieza. El arte tiene su razón de existencia en esa diferencia y es consciente de que sin ella no obtendrá más que clientes que compran con fines puramente decorativos, cuando el arte pretende ser útil, no dudará en que es la diferencia lo único que le permitirá permanecer por tiempo indefinido que además, les aportará una rentabilidad económica por encima de las previstas.

Es en este punto, donde el miedo campa a sus anchas en ámbitos que no tienen relación con el mundo artístico, la razón de lo políticamente correcto impone cárceles imposibles de franquear, mientras los artistas siguen obteniendo fans en vez de clientes y dejan en el aire la duda, de como pueden ejecutar acciones que se muestran provocadoras sin que estas puedan causarles daños irreversibles en la Reputación que acumulan. Sus técnicas prevén estos desajustes y ofrecen habilidades de uso que darán máxima rentabilidad a empresas que busquen una transformación a marcas, la clave del éxito en este contexto la da la acumulación de herramientas adecuadas en el proceso de construcción de sus discursos, la sospecha de poco control sobre sus acciones, no deja de ser una sospecha, la creencia en que son imprevisibles porque son almas libres no deja de ser más que una sospecha fundada, ellos saben justo en que punto y en que tecla tocar para que tu te levantes del asiento y vuelvas a él cuando sea el momento preciso.

Si alguien creyó que Lady Gaga es así por naturaleza, se engaña o simplemente entró al juego que plantean los artistas para que todos terminen creyendo en la magia, la realidad es que todo en ella está estudiado y forma parte de una estrategia compleja de marca, participar de los procesos que construyen iconos para seguir es elegir permanecer en el mercado por encima de una Imagen Corporativa correcta y que todos pueden relacionar por igual con la competencia.


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