miércoles, 31 de agosto de 2011

Reputación de marcas y el valor Funcional

El concepto de Reputación de Marcas, obtiene su base argumentativa y de gestión a través de la percepción de que la construcción de la Imagen Corporativa debe cimentar sus bases en el desarrollo de estrategias que diseñen un Valor Funcional que hable, por si solo, de una calidad máxima en el producto y los servicios. Un Valor Emocional, que vincule al consumidor con el modelo de negocio y un Valor de Responsabilidad Social Corporativa que muestre un gran compromiso social con el entorno donde habita la Imagen Corporativa en forma de promesas de obligado cumplimiento.

Si bien la Imagen Corporativa está obligada a trabajar con un Valor Funcional de máxima calidad, éste, por si solo, no construirá la Imagen que necesita de una Reputación intachable en una comunidad que es bombardeada con el mismo producto y los mismos servicios desde todos los ángulos por distintos proyectos empresariales que luchan por conseguir fidelización solo en la oferta por períodos, más o menos largos, o en un abaratamiento de costes salvaje que se convertirán en noticia desagradable que devolverá deserciones inmediatas al compromiso. ¿Cuantas duras negociaciones a la baja gestionadas desde tu departamento de calidad, cuantas deserciones, despidos, traslados, bajas reales, anulaciones de contratos ... es capaz de soportar tu modelo de negocio? El departamento de Branding es el gestor que asume la limitación real del mercado, completamente alejado de la ilusión que Marketing vende.


El Valor Funcional, por si solo, cadenas de producción, sus cadenas de distribución y venta y los puntos de encuentro gestionados por una Imagen Corporativa que siempre tiende a identificarse, de forma clara, con la competencia, buscando notas diferenciadoras en colores y palabras de marcos que no aportan contenidos, no ofrecen garantía alguna de supervivencia en un entorno donde todas las partes interesadas en el modelo de negocio solicitan ya una mejora substancial de un discurso emitido por todos los canales de transmisión que ahora posee la empresa, que nada tiene que ver con la realidad de la relación que sugieren.

Corresponde al departamento de Branding establecer un control exhaustivo en toda la estructura corporativa de la implantación, como objetivo principal, la relación última que se tendrá en todos los puntos de encuentro, relegando a la posición que corresponde la distribución y el abaratamiento de costes como la única salida al mercado, si queremos ser competitivos sin obtener devoluciones negativas que den al traste con la Reputación que estamos construyendo.

La Reputación de Marcas, obtiene el reconocimiento de convertirse en un gran valor estratégico que busca, la permanencia en el mercado, más allá de donde habitan las estrategias que buscan conquistar nuevos territorios a los poder llegar. Busca una permanencia sólida en el mercado.
El Valor Funcional debe estar siempre en manos en todas las partes del proceso en manos de empleados que deben ser transformados en embajadores que buscan encontrar el punto adecuado donde el beneficio real se producirá para todas las partes implicadas y con las que se relacionará la Imagen de Marca.
Una producción, distribución, venta y atención en cadena solo ocuparán cotas de diferencia en pequeños espacios nada perceptibles para el consumidor, la sospecha de igualdad, pone en evidencia y anima a buscar la nota que logrará despertar la sonrisa cínica en todos los círculos de influencia que gestiona un consumidor, cada vez más cansado y hastiado de perder siempre en la relación que establece con modelos de negocio anclados en una Imagen Corporativa inmóvil que solo sabe escuchar para encontrar el hueco donde volver a repetir el mensaje, que pocos creen, con el único propósito de endosar una mercancía o servicio que se puede encontrar prácticamente, sin esfuerzo, a golpe de click, dando un paseo por el barrio o dos pasos más hasta la estantería siguiente.


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