viernes, 23 de septiembre de 2011

Valor de Reputación. ¿Influir o Influencia?

Escuchar a la Voz Corporativa, demandar fidelización, es escuchar a alguien que quiere comprar en la pescadería, los productos de una frutería. La confianza se gana y no se exige. 

Valor Funcional

El trabajo sobre las estructuras e infraestructuras donde se sustenta el desarrollo de un Valor Funcional perfecto ha sido explotado hasta las últimas consecuencias. La gestión, la producción, la distribución, despacho y atención cumplen a la perfección con todos los sistemas de calidad y se esfuerzan al máximo para conseguir el resultado de rentabilidad que sostiene la ganancias de los modelos de negocio actuales. El desarrollo de estratégico que da salida a todo el Valor funcional de una empresa es cumplimentado a la perfección pero la competitividad en los mercados y un consumidor, cada vez, más exigente limitan al proyecto empresarial a una lucha sin cuartel por el abaratamiento de costes en las redes de producción y distribución que impiden la construcción real de un Valor de Responsabilidad Social Corporativa adecuado y la misma condición se manifiesta en todos los puntos de gestión y de encuentro donde se perfila el tapón que obstruye la construcción de un Valor Emocional óptimo.

Intentar construir los Valores Emocionales y de Responsabilidad Social Corporativa para obtener el rango óptimo de Reputación que se precisa para permanecer en el mercado con las estrategias y objetivos que dieron vida al éxito de la construcción del Valor Funcional, es el error más común en todos los modelos de negocio que intentan la transformación a un concepto de Marca.

Valor Emocional

Es el cúmulo de de experiencias positivas que compartidas vinculan emocionalmente objetos, ideas, proyectos con personas.  Dar por sentado que una imagen buena y un discurso impecable lograrán la vinculación emocional según el tono, la forma, la ubicación, el sabor o el color de forma concluyente es el error más común de los modelos de negocio que aún no han podido superar la fase de construcción del Valor Funcional.

El producto debe incubar ya el deseo de transmitir belleza a parte de la utilidad que nace del Valor Funcional para que un producto transmita belleza su hacedor debe trabajar sobre bases que permitan la creatividad.

La gestión y la distribución deben asumir parte del coste creativo que debe implementarse en la producción del producto y los servicios y además, deben construir las bases para diseñar experiencias para compartir en los puntos de encuentro satisfactorias.

Los puntos de encuentro deben ser gestionados por embajadores de la marca, capaces de establecer comunicación bidimensional en negociaciones donde el objetivo sea que ganen todos. 

Y la comunicación en toda la estructura debe ser perfecta.

Valor de Responsabilidad Social Corporativa

No existe mayor y más nefasta estrategia que intentar vender este Valor como si de un mensaje se tratara y no es posible construirlo en base a pseudo modas pasajeras cercanas a la filantropía del consumidor.  No hay nada más deleznable para el consumidor asistir a una entrega de folletin que alivia males lejanos, cuando desde esas mismas lejanías llegan los ecos que hablan de abaratamiento de costes a expensas de aquellos que tu mensaje dice aliviar. 

El Valor de Responsabilidad Social Corporativa solo puede ser generado a través de una escucha dispuesta a establecer diálogos interactivos que pretenda dar respuestas en forma de promesas de obligado cumplimiento para los empleados y la comunidad donde viven los consumidores.

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