viernes, 22 de junio de 2012

Presencia en redes y el valor de Reputacion

Entrar a redes con una Reputación pésima esperando mantener la Imagen Corporativa que la ha conseguido,  a base del mismo sistema o soporte publicitario que logró mantener un rendimiento de éxito obteniendo una visibilidad máxima en el mundo 1.0 es un error que muchas grandes empresas cometen porque las redes acumulan la memoria de todas las acciones ejecutadas por cualquier huella digital que la ha visitado, recuerda, sin el más mínimo margen de error y con todo el descaro, cada una de las palabras y las acciones que se han ejecutado con una precisión milimétrica. 

Considerar el entorno virtual como una calle comercial donde el paseo del cliente terminará irremediablemente en una compra que reportará beneficios instantáneos como los sucedidos en épocas de bonanza donde la consigna de consumo no tenía ni el más mínimo argumento en contra, está siendo, en estos mismos momentos, desestimado por parte de las mismas empresas y estamentos que buscan mantener el mismo margen de beneficios anteriores a esta época de crisis con políticas de RRHH que perjudican gravemente esta posibilidad. Una vez acabada la posiblidad de crecimiento y obligando al cliente a menguar en su poder adquisitivo, llegamos a un callejón sin salida donde el único dibujo que podemos ofrecer para un futuro inmediato es mantener, a base de recortes, ese margen perdido de beneficios y en un futuro a corto plazo la desaparición total del modelo de negocio que sostiene este tipo de tesis. 

Si a estas consideraciones sociales sumamos el concepto corporativo que ha tenido relevancia en el mundo 1.0 consiguiendo una rentabilidad básica sustentada en el mensaje que ha logrado expandir por medio de sus soportes publicitarios, hay que asumir que, cada paso dado, puede haber generado una contradicción entre el hacer y el decir de ese repetido discurso. Todas esas contradicciones se han estado mantenido vivas en la experiencia vital de cada una de las personas que hacen uso del soporte virtual, otorgándoles el poder de difusión y expansión de los aprendido en la relación, aportando para ello, toda la huella digital que las noticias corporativas han estado dejando impresas a lo largo de sus dilatados momentos de éxitos comerciales y las noticias extraídas de elementos que han sido perjudicados y que delatan las contradicciones hasta alcanzar un nivel de desconfianza de tal envergadura, que las devoluciones pueden aparecer como auténticas catástrofes naturales. 

Cada vez que la Imagen Corporativa utiliza el contexto de sus soportes publicitarios habituales, encuentra clientes potenciales que aún no han sido conquistados, despierta la atención de quien ya conoce sus prácticas pero asume una fidelización justo hasta donde va a durar la oferta  y revienta la posibilidad de fidelización real en el mismo instante en que no puso los medios para cumplir con lo prometido. 

Entrar al mundo de redes y vivir en parajes 2.0 requiere no solo de estrategias básicas puestas en pie a base de pruebas de éxito por diferentes personalidades geniales en estrategias Social Media, sino que exige que la entrada realmente muestre el compromiso real de interés y esfuerzo en crear una relación proyecto empresarial - grupos interesados de querer permanecer más allá y una vez. en la retina del interlocutor. haya perdido poder la imagen sugestiva y conquistadora de nuestros mensajes publicitarios, cuando solo queden las acciones que darán fuerza y contenido a todo lo emitido. 

Si bien los soportes publicitarios habituales se empeñan en emitir mensajes, cada vez más hermosos, cada vez más comprometidos con esta o aquella necesidad detectada en las comunidades estudiadas, cada vez más dignos de alabanzas en declaración de intenciones llenas de promesas, lo consiguen en un, cada vez, más pequeño margen de población. El resto, lleva tiempo dedicada a relacionarse y a organizarse de forma precisa para defenderse de las contradicciones generadas, de las que la Imagen Corporativa aún no es del todo consciente. 

Si el modelo de negocio percibe la necesidad de vivir en entornos 2.0, debe abrirse a la certeza de que este mundo virtual, que se mueve y evoluciona a la máxima velocidad, exige mantener coherencia de principio a fin, entre lo que se dice que se hace y lo que realmente se está haciendo. Porque es esa cualidad innata de reflexión y comunicación del ser humano, que no se puede evitar, darán al traste con las estrategias que desmienten o no, la belleza de palabras o imágenes bien estructuradas de cualquier mensaje corporativo que, en una estructura donde la comunicación es unidimensional, vive a gusto, pero que al ponerse en contacto con un espacio de comunicación interactiva real termina perdiendo todo el valor y la efectividad deseada.

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