viernes, 18 de enero de 2013

Branding en la gestión de liderazgos

Para Branding, un trabajador que ayudado por el proyecto donde desarrolla su tarea logra desarrollar la misma, con el máximo de necesidades cubiertas, es el único que mostrará fidelidad, encontrará la confianza básica para dar la información que obtiene para enriquecer y aportar innovación al Valor Funcional y es el único que, encontrará el camino adecuado para desarrollar formulaciones que aportan soluciones de forma creativa, generando Valor Emocional trasladando belleza a todo lo que se toca y que logrará, levantar un Valor de Responsabilidad Social Corporativo, correcto que le puede convertir en embajador de la Marca.

Si el objetivo de Branding, es el de poner en pie el Valor de Reputación, que sostiene su solidez en la apoyatura de los valores anteriormente descritos, las construcciones el tejido interno adquiere una dimensionalidad enorme que se aleja, a velocidad de vértigo de las simples formaciones jerarquizadas, bajo control férreo de cúpulas directivas, que identifican a los modelos de negocio que se sostienen en hábitos de producción en cadena de la Era Industrial.

Desvirtualizar la idea inicial y poner en peligro los resultados obtenidos con estrategias anteriores, es el miedo básico de los líderes que, ante la perspectiva de implantar modelos horizontales, donde la autoridad ya no se obtiene de la medida de control de la orden recibida, aterroriza a todo el tejido que ha vivido en esas condiciones jerarquizadas.

Un contexto que es relevado como líneas a seguir, donde todos los implicados pueden aportar información y solución abre la puerta al miedo al caos absoluto para quien no conoce la fuerza unificadora que manifiesta un encuadre cuando, todos trabajan dentro de el.

Si no hay órdenes ¿Quien establece el encuadre? El encuadre sigue siendo tarea básica de quien ha de tomar decisiones, sin embargo, la gestión de liderazgos y el liderazgo cambia radicalmente de enfoque.

"Un grupo de actores, no necesita de director escénico más que para realizar la tarea, en mucho menos tiempo" 

La Imagen Corporativa enrocada, tiende a percibirse, muy por encima de los grupos interesados en ella, sobretodo, cuando estos no tocan las cúpulas directivas, sin embargo, sospechan que el inicio de un proyecto empresarial, es estar al servicio de esos grupos para satisfacer necesidades y lo aceptan en lo concerniente única y exclusivamente en el Valor Funcional que tiende a perder calidad, en cuanto Marketing precisa de más recursos y las juntas directivas no pueden prescindir o buscan seguir aumentando beneficios, sin ningún control. 

Una gestión de liderazgo o liderazgo Branding, sin embargo, asume la percepción de satisfacer necesidades en todo el tejido empresarial interno y externo, tendiendo a dejar de invertir en reforzar el control férreo de toda la estructura para esforzarse en aportar soluciones satisfactorias que puedan enriquecer el proyecto y a todos los grupos interesados. En este contexto, si hasta la más despreciada de las tareas, ha de ser ejecutada por un embajador de alto valor, el liderazgo debe implantarse como el perfil integrador, capaz de ofrecer soluciones globalizadoras, en todos los casos y la gestión de esos liderazgos, deberá asumir que la tarea, consiste en direccionar y alentar al despliegue del máximo potencial en todos los integrantes de su estructura.

Porque la realidad, ya demuestra, que en los espacios menos cuidados de la Imagen Corporativa, ya hay un grupo de actores que, no necesitan de ella para organizarse, dejando claro, que o se convierte en un miembro más de la comunidad en una apariencia colaborativa o simplemente, desaparecerá.

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