jueves, 25 de abril de 2013

Branding, parcelamientos y usos de concepto globales

El parcelamiento de tareas en función del objetivo del beneficio económico, como única misión es el obstáculo más recurrente con el que se encuentra Branding. Si bien, extraer un valor Funcional que cubre necesidades o generar necesidades para implantar un producto o servicios, es práctica habitual a la que se destinan recursos, como una prioridad máxima y el incremento de gastos se vuelcan de manera excesiva en la defensa, control y ataque para atesorar el Valor Funcional, esa práctica generalizada y recurrente, nos obliga a desistir de abaratar costes generando un valor de Reputación fuerte y sólido que pueda sufrir los embates de unos mercados en constante movimiento de cambio. 

Para una Imagen Corporativa fuertemente anclada en la Era Industrial, la cuestión de renuncia a unos resultados de enriquecimiento salvaje, a pesar de todos los pesares, convierte la implantación de Branding en una decisión brutal que niega, de forma insistente, la necesidad de cambio que, sin embargo, puede vivir en forma de desafección en todos los puntos de encuentro y que deja entrever un tejido interno tóxico donde las batallas son el día a día y la resolución solo pasa por instaurar, con más fuerza, una Cultura del Miedo que, simplemente, nunca logrará la confianza suficiente para obtener devoluciones de Valor de Responsabilidad Social Corporativa, ni  la fidelidad necesaria para generar un perfecto Valor Emocional, alrededor del proyecto.

Las corporaciones viven, a día de hoy, un redoble de esfuerzos para sostenerse en las viejas rutinas, en el mismo espacio donde parecen, haber solo adoptado, el uso del nuevo lenguaje. Las empresas, viven copiando los resultados de las corporaciones y perdidas en el conceptos de Valor de Responsabilidad Social Corporativa, como si aún no tuvieran todo el código de generación de Reputación como Marcas. La mediana empresa, aún ni lo huele y contestan que "no compran" de eso porque nunca lo hicieron antes. Las pymes, si están en redes, empiezan a sospechar la importancia que tiene el Branding y los comercios, aterrorizados, huyen hacia atrás para retomar antiguas prácticas que les permitían vivir de sus parroquianos si aún viven en los barrios y están absolutamente perdidas, si asumieron prácticas llegadas del Marketing y donde, por ejemplo, la ubicación del espacio de atención, es perfecta en una zona de tránsito. En medio de ellos, una avalancha de "emprendedores" que conociendo cierto tipo de necesidades, venden resultados, allí donde solo se pueden ofrecer procesos complejos de implantación que logre la transformación completa.

Quien más y quien menos, percibe en el tejido interno que faltan cualidades y habilidades y departamentos de Recursos Humanos estiman que la solución pasa por la compra, sin control u objetivo de fórmulas mágicas que traerán el brillo que necesitan a empleados "privilegiados". Mientras, hacia afuera, se busca de forma insistente más fórmulas magistrales que hagan que llegue el cliente. Todo entendido y buscado de forma parcelada en función única y exclusivamente de lograr Impacto de venta, se siguen cumpliendo objetivos o no, en estos momentos no parece importante, si se persevera al grito de un "tú puedes"

Mientras se parcela, no se logra entender que la fórmula extraída como necesidad básica que hay que ofrecer porque es demandada, de forma amplia y entendiéndose a ritmo vertiginoso, es Reputación = a Valor Funcional + Valor Emocional + Valor de Responsabilidad Social Corporativa que logra mover una imagen rígida e inflexible, convirtiéndola en un miembro, con personalidad propia, de la comunidad que termina globalizando a Imagen de Marca como un proceso que atiende a la cualidad de estar siempre en proceso de cambio y adaptación a unos mercados, en constante cambio.

Branding se convierte así, en el conseguidos de procesos que puedan conseguir una adaptación completa y eficaz por creativa e innovadora de usos de conceptos que ya son globales y que se mueve, sin parar en un proceso de infinitos cambios que se producen, cada más, a mayor velocidad.

Si alguien ofrece un resultado que huele a Marketing, seguro, no está ofreciendo Branding con el que vivir en comunidades que ya viven en organizadas en sistemas colaborativos y que se ríen de las ofertas cerradas, con códigos aún más cerrados que no admiten réplica.

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