martes, 11 de marzo de 2014

Implementación Branding en PYMES

El concepto Branding, aún no ha salido de los entornos de pruebas de las grandes compañías. La falta de concreción de resultados aceptables, en la implementación de sus estrategias en estos espacios, aún no permite la salida de sus formulaciones, al gran público.

Branding, no dará muestras de éxito, en la medida en que la tendencia sea la de convertirlo en un apéndice, más o menos aparente, de un departamento que, de forma definitiva, no solo no participa de sus objetivos esenciales, sino que simplemente, trabajan en áreas, con necesidades e intencionalidades completamente distintas a Marketing.

Marketing vive cómodo en espacios donde resulta imprescindible conseguir el si, con un fuerte impacto de venta, sin embargo, Branding, busca construir relaciones eficaces y satisfactorias, justo cuando la aceptación de la venta se ha concretado con éxito.

Las PYMES nacidas bajo estrategias de copia de modelos de negocio de la Era Industrial, en estos momentos, ni siquiera tienen la opción de vivir de forma tranquila, en este momento donde el consumo, brilla, pero por su auténtica ausencia y la única opción que parecen contemplar es la de aguantar, resistir porque, quizá desde ahí, auguran la desaparición de la competencia, a la que culpan de la falta de clientela en sus puntos de encuentro.

La resistencia, siempre, parece ser la estrategia más aceptada en estos momentos, sin embargo, cuando el consumo no tiene perspectivas de mejorar, cuando los objetivos de los mercados son otros, en muchos casos, imperceptibles para los dueños de nuestros negocios y cuando la realidad que les rodea, simplemente han cambiado preferencias y necesidades, más que dar salida a una esperanza de futuro, el intento de morir cuando el barco, ahogado por la única estrategia que Marketing conoce de abaratamiento de costes y lanzamiento de ofertas, se hunda.

 Realidades para una implementación correcta

No son los grandes proyectos empresariales los que pueden iniciar el camino de Branding, con garantías de más éxito que la pequeña y mediana empresa. 

La PYMES, el pequeño negocio familiar y la media empresa gozan, de algo que los grandes modelos carecen, casi de forma completa, el parroquiano, el cliente habitual, el acostumbrado y fidelizado por el trato personalista que atrae afines y que, casi de forma inconsciente, ha ido construyendo las sólidas bases donde se asienta, el verdadero valor de estos proyectos. Son bases construidas con fuerza, allí donde las grandes empresas, mantienen cimientos sobre espacios cenagosos repletos de la mala experiencia acumulada en la relación con sus grupos interesados. Mala experiencia, aparentemente, imposible de subsanar cuando las estructuras jerarquizadas mantienen las cúpulas, absolutamente alejadas de los puntos de encuentro y mantienen un comportamiento nefasto, tendente a la creación de conflictos que dan vigencia a atmósferas donde poder implantar una perfecta Cultura del Miedo, con sus empleados.

El Valor del cliente habitual, es el punto de partida donde el pequeño negocio y la mediana empresa, es el área de trabajo más segura para la implementación con éxito de un concepto que a las Grandes compañías, les queda lejos. Si a esta condición inicial, sumamos la implicación y la pertenencia de los equipos de trabajo, en estos proyectos, los pasos para levantar estrategias completas de Branding real, garantizan el éxito de los esfuerzos que puedan realizarse en estas direcciones.

Cuestión de elección

Puedes permanecer en ese código de resistencia, ahorrando desde el sacrificio para iniciar, una y otra y otra vez, la estrategia de Marketing de correr a buscar clientes potenciales o, comenzar a estimar el activo de máximo valor que poseen como empleados y la mina poseída de clientes habituales. Rescatando, como estrategia primordial, ese valor añadido que se ha estado ofreciendo, a lo largo de los años y que, a día de hoy, solo hay que trabajar, de forma consciente.


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